Ego y equipo

Manel Estiarte, ganador del oro olímpico en waterpolo, fue considerado líder por ser el mejor goleador de su momento. Era una figura que egoístamente no le fue mal.

No obstante, él mismo dice que no fue hasta que dejó de pensar en él mismo marcando goles y se dedicó a trabajar para los demás, para el equipo, que no empezó a disfrutar de verdad del deporte. Dice que gracias a esa visión de conjunto, el equipo fue capaz de llegar a grandes hitos y a hacer cosas mayores para todos. Que fue más feliz.

Al trabajar solo/a, pensando en qué hacer y cómo construirlo, pienso mucho hasta qué punto uno le da demasiadas vueltas a las cosas y le da importancia a problemas que no serían tal si trabajara con un equipo de gente. El ego, a veces nos hace una mala pasada.

Publicado por chakann

Asesor de Artistas. Ayudo a gente creativa a que superen sus limitaciones y puedan conseguir sus retos.

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