Análisis del anuncio Paco Rabanne – Phantom

Me veía en la obligación de comentar este anuncio. Este es justo el típico anuncio que te hace pensar “están piraos los que hacen esto”. Y sí, puede ser; pero claro, en comunicación, aunque no lo parezca, todo está pensado.

¿Qué vemos en el anuncio? Pues todo como muy futurístico, muy loco. Empieza aterrizado un coche volador, se ve al protagonista con unas gafas extrañas y un robot (el perfume) que le acompaña volando. Lo normal. Entramos en una fiesta y hay personajes de todo tipo, un Dj sin cuerpo, un camarero con 6 brazos… y todos disfrutando de la fiesta. Es como si se tratase del bar de Star Wars, pero mejorado.

Es el típico anuncio que odiarías, es tonto, demasiado gratuito; pero después de verlo con atención, te gusta porque ha creado un universo propio. Algo fresco e interesante. Además, por qué no decirlo, si usas la canción de Sylvester – You Make Me Feel (Mighty Real), sólo por eso, ya ha valido la pena.

Leyendo los textos de la campaña, lo que podría ser la intención de la marca desde el producto dice…: “Confianza en esencia, energía de sentirte bien. Phantom, una fragancia futurista nacida del choque entre artesanía del lujo y nueva tecnología. Radicalmente diferente, totalmente disruptivo”. Después de leer esto, lo raro es que esté tan bien hecho el anuncio.

Al menos llama la atención, es algo nuevo, novedoso y puede conectar con potenciales compradores desde ahí. Se busca una fragancia que sea divertida, diferente… A diferencia de otros anuncios, trata de conectar más con la personalidad del espectador y no tanto con la emoción. “Si tu eres así, esta es tu fragancia”.

Análisis del anuncio de Carolina Herrera – Good Girl / Bad Boy

Good Girl salió por allá el 2016, un concepto interesante que si se lanzara ahora no sería igual. Pienso en la propuesta de su envase (¡un zapato de tacón!) y en el nombre del perfume (¿cómo se supone que es una good girl?)… El caso es que se trata de un anuncio bastante habitual. Se ve a Karlie Kloss, una chica guapa y elegante, mirando por la ventana desde un rascacielos de Nueva York. Todo bien ahí; pero algo pasa cuando pisa fuerte con el tacón, gesto de fortaleza que cambia la escena. Lo siguiente que vemos es a la modelo paseando de noche arrasando a cada paso, no deja indiferente y deja maravillado a todo aquel que la ve. Mira fijamente a cámara y remata el spot diciendo “Good to be Bad”.

El del hombre ya no es good, es bad, Bad Boy. Como siempre pasa, hacer un segundo anuncio manteniendo la idea original es complicado. Se intenta, pero se suele notar una falta de consistencia. En este caso el anuncio empieza parecido, vemos al actor Ed Skrein en otro pisazo de Nueva York y se va a comerse la calle. En los pasos que da, es cuando pasan cosas; pero en este caso se ha forzado un poco con un rayo. Es un elemento casi azaroso del primer spot que pensaron bueno para hacer su spin-off de la versión masculina. Es precisamente el rayo, la forma del envase en este perfume. Claro, un envase en forma de zapato masculino como que no era lo mismo…

El caso es que es un anuncio típico en el que se asocia el perfume al éxito y la seducción, añadiendo características potentes de personalidad, fortaleza de carácter fuerte y una actitud de comerse la noche. Diría que precisamente por eso, va dirigido a hombres y mujeres sobre 20-30 años.

Análisis del anuncio de: Adolfo Dominguez – Perfumes Musk

Análisis del anuncio de: Adolfo Dominguez – Perfumes Musk. Dirección: no lo tengo claro, creo que Claudia Llosa; pero no lo he encontrado.

Hace unos 5 años me recomendaron no trabajar para Adolfo Dominguez, “que están en transición y aún les falta tiempo para tener claras las cosas” me dijeron. Bueno, no sé, si miramos lo que hacen en perfumes, creo que tienen las ideas de producto y comunicación muy bien pensadas.

En este anuncio vemos a María Pedraza en un paisaje natural idílico, parece el norte de la península, en el momento de la salida del sol o del atardecer. Lo que me gusta es ya de entrada, soltarte el logo o mostrarte el nombre de la marca desde el inicio del spot. Ya hace tiempo, desde la psicología de la memoria se viene criticando que anuncios creativamente espectaculares, el espectador no los asocia a ninguna marca concreta. Nuestro cerebro está más pendiente de recordar la historia, pero no la marca al final. 

Aprendizaje, mostrar marca al inicio. Bien.

Se trata de una pieza muy breve, de unos 20 seguros en los que la protagonista nos cuenta su interés por ser ella misma, sin artificios, natural, mientras se hace la analogía con sentir la piel, no enmascarar las cosas. En un momento en que estamos más y más pendientes de lo químico y los artificios a nivel de producto; pero también en una generación que defiende una feminidad esencial, la aceptación de cuerpos, formas y gustos no normativos, creo que es un speech interesante que mucha gente puede conectar. Así que, mensajes: claros, sencillos y relevantes. Bien, también.

Luego está el uso de una persona conocida como María. De hecho, ya participó en la campaña anterior junto con Barbara Lennie. Bien, no sé si era muy necesario. Son conocidas; pero quizás no tanto. De todas formas, en estos casos, ante la duda, mejor una cara conocida que da confianza. Todo suma.

Análisis del anuncio de: Gucci – Forever Guilty

Análisis del anuncio de: Gucci – Forever Guilty. Dirección Glen Luchford, director creativo, Alessandro Michele y director de arte, Christopher Simmonds.

Interesante propuesta que cuenta con Jared Leto, Lana Del Rey y aparición especial de Courtney Love. 

No pidas más. 

Parece que en el anuncio se van recorriendo los típicos escenarios de Estados Unidos de los 70, con iconografía como muy de Los Ángeles. ¿O no? Yo nunca he estado en esa lavandería o ese supermercado, pero me los conozco de sobra. De hecho, podría ver a David Duchovny comprando whisky al lado de ese avestruz.

Lo que se ve en la trama son dos personajes protagonistas que hacen lo que les da la gana. Ella con ese glamour raro y él súper casual al estilo no-me-importa-nada-una-m**rda-pero-molo. Vamos, queremos ser como ellos. 

Según la propuesta artística, se muestran dos personas que tienen una forma de vivir y de amar fuera de las normas sociales. Tienen su propia forma de ver el mundo. Lo ven todo con otros ojos, no pintan nada y son libres al mismo tiempo. Dos outsiders que saben pasárselo bien y aprovechan cada situación que les da la vida para disfrutar sin convencionalismos. Interesante.

Son 2 fragancias de Gucci, una para hombre y otra para mujer, y parece que la idea es trasladar esa personalidad o ese estilo de vida “Hollyweird” a un producto. Una campaña, quizás de las más emocionales que se estén emitiendo estos días. Revelarse, sentimiento de ser diferente al resto, vivir la vida… Aunque le falta algo para acabar de trasladar esa emoción al que lo ve. Creo que está demasiado elevado. Es posible que me falten referencias al resto de campañas que debe estar haciendo Gucci. ¿A ti qué te parece?

¿Qué precio poner a mi producto?

Muchas veces me preguntan: “¿Qué precio le pongo a mi producto?”

Mi respuesta suele ser la misma: “¿Qué estrategia de precio quieres jugar?”

El precio posiciona. 

Es uno de los elementos más importantes en comunicación. En general, si es caro, se suele pensar que es bueno, si es barato, de baja calidad.

Podemos decir que hay dos estrategias de precio posibles:

Precio alto:

-Mayor calidad percibida

-Exclusividad

-Menos competidores

-Menos cantidad de clientes, pero de más valor

Precio bajo:

-Menor calidad percibida

-Mayor accesibilidad y facilidad de uso

-Más competidores

-Mayor número de clientes, pero que gastan poco

¿Quieres competir con otros que lo hacen igual o mejor o vas a competir en ofrecer algo único y diferencial? 

Parálisis por análisis o cómo pensar menos y hacer más

Algo que sucede con frecuencia es el exceso de darle vueltas a las cosas. Esto puede pasarle a alguien que está lanzando su propio proyecto; pero también pasa mucho en grandes corporaciones. Ahí entraría el mundo de las reunionitis, que no voy a entrar; pero que todos conocemos…

En muchas ocasiones, tomar decisiones rápidas, pasar a la acción, no es necesariamente malo. Nos hace ponernos en movimiento, ser más competentes (sin errores no hay aprendizaje) y ser flexibles para adaptarnos a cualquier circunstancia inesperada.

Trata de identificar cuando estás sufriendo parálisis por análisis, cuando se alarga mucho en tomar una decisión en tu empresa o cuando te cuesta pasar a la acción en general. 

Si ves que le das demasiadas vueltas a las cosas, el problema no es cómo lo haces, sino hacerlo o no hacerlo.

Cuáles son las consecuencias del perfeccionismo

Trabajar bajo presión y en entornos altamente competitivos está bien hasta cierto punto, lo sé por experiencia. 

Trabajé muchos años en consultoría de negocio e innovación. Consigues niveles altos de calidad y exigencia; pero también te acostumbras a trabajar llevando el patrón mental del perfeccionismo a un nivel demasiado extremo.

Al principio el perfeccionismo me iba bien, pero prolongado por mucho tiempo me llevó a…

– Valorarme a mí mismo en función sólo de los éxitos y fracasos cuando nunca son tan evidentes.

– Potenciar la aprobación de los demás y el miedo al rechazo.

– Una autocrítica y autoexigencia exageradas y no objetivas.

– Y la peor: tendencia al pensamiento polarizado (o todo o nada)

¿También te ha pasado alguna vez?

Evidentemente ese nivel de perfeccionismo no es bueno y en mi caso lo aprendí desde el fallo. Empecé a retrasarme mucho en mis entregas, con constantes cambios de enfoque y los procesos se eternizaban. Sufría mucho el proceso de creación y el resultado era mucho peor de lo deseado. Llegó un día que me di cuenta que, como dijo aquel:

“Hecho es mejor que perfecto”.

Trata de hacer bien las cosas, pero no te bloquees ni sufras para hacerlas perfectas, porque nunca lo estarán…

Si no sales, no te ven

Si no sales, no te ven. 

Esto me costó mucho tiempo de interiorizar. Durante años, he estado haciendo cosas de calidad, he recibido muy buenos feedbacks por parte de jefes y clientes; sin embargo, pecaba de ser demasiado humilde. De no explicar lo que hacía.

Consideraba que el trabajo bien hecho es un deber, no tenemos por qué hacer gala de ello. Ahora bien, vivimos en otra época, aquello de “el trabajo habla por si mismo” no siempre aplica si no lo comunicas tu mismo. Todo el mundo está ocupado en dar una imagen de sí mismo en LinkedIn y en otras redes sociales. Demasiado trabajo de branding personal como para hablar de los demás, por muy contentos que estén contigo…

Si no sales, no te ven. 
Si no hablas tú, los demás no lo harán por ti.

El arte de pedir lo imposible

Debo reconocer que me encanta esa sensación extraña cuando te llama uno de tus clientes de mayor confianza y te pide lo imposible. Tanto ese cliente como tú tenéis cierto miedo; pero hay que hacer las cosas, enfrentarse y personalmente, a mí me da mucha seguridad ver como esa persona siente que la ayudo en algo nuevo. Tienen fe en mi criterio y en lo que les puedo aportar.
 
Cualquier reto, por pequeño que sea es necesario. Es importante hacer cosas fuera de lo habitual y más agradecer que vuelvan a contar contigo. Se trata de generar confianza mutua, el compromiso de que saldrá bien y será útil de una forma u otra.

¿Qué hacer cuando quieres hacer una presentación a potenciales inversores?

Dejadme que os cuente el caso de Carlos, un ingeniero de impecable trayectoria que dejó su trabajo para montar su propia start up relacionada con algo más creativo. Una app que puede revolucionar el sector del ocio y del turismo en diferentes ciudades. (Cuando la pandemia lo permita, claro). Son ese tipo de ideas que te apasionan y lo dejas todo para lanzarte al vacío.

¿Cuál fue el reto?

Tiene las cosas muy claras, la parte más técnica y operativa las domina; el asunto es trasladar bien el mensaje a inversores. Para llamar la atención y que quisieran dar su dinero, su discurso no convencía. No era malo, pero no basta con decir lo que quieres hacer y cómo lo quieres hacer, también tienes que contar una historia que enganche, motive y genere expectativas favorables.

¿Cómo se trabajó?

Lo abordé de forma muy personalizada. Primero un par de reuniones para conocer bien el proyecto y conocer su personalidad y su estilo de comunicación. Después, retrabajamos la presentación que tenía para que tuviera otro estilo. Pusimos foco en varios factores:

-Una introducción más hacia el reto personal, para empatizar con su propósito desde algo noble.

-Añadir el punto de vista del target o usuario objetivo, para no hablar de “mi idea” si no de la oportunidad de negocio que puede haber ahí. 

-Énfasis en ir dando mensajes más viscerales durante su discurso, para conectar con la emoción de los oyentes, y ya luego, hacia el final, justificar las premisas con datos racionales.

-Mostrar la ventaja comparativa con posibles competidores, para evidenciar un punto de vista mejor al ver que sin esta nueva app no hay una solución buena.

Trabajar el cómo se dicen las cosas, más allá de qué se dice es de vital importancia. La mente racional lo filtra todo, y más si vas a invertir dinero. Por ello es necesario forzar a tu audiencia a un caminito por la mente emocional. 

Ahí es cuando uno puede ser relevante.