¿Por qué ‘desaparecen’ marcas que fueron relevantes?

Uno de los problemas más comunes al crear una marca:

La marca funciona bien y luego desaparece.

¿Por qué?  

¿Qué suele pasar?

1, Alguien crea un proyecto.

2, Ese proyecto se basa en un producto o servicio.

3, Se crea la marca para vender lo que sea que ofrezca.

4, Se consigue un cierto éxito.

Y claro, luego…

5, El producto o servicio pierde demanda o pasa de moda.

6, La marca está desactualizada, no conecta con el mercado.

7, Desaparece marca, proyecto o se enreda en un bucle haciendo push en exceso con lo que ofrecía 

¿Qué falla?

La marca acaba desactualizada porque se basó en exceso en ese único producto o servicio.

En general, es bueno que la marca tenga un valor por sí misma, que no sea dependiente de lo que venda; de lo contrario, esa marca tendrá un recorrido muy corto en tiempo y en relevancia, tanto como lo tenga el producto (además que será difícil tener éxito con otro nuevo).

Si la marca no es más general y no tiene un valor por sí misma, será difícil que bajo ese paraguas ofrezca algo diferente sin perder credibilidad y autenticidad.

Define bien tu marca, es tu identidad y seguro para el futuro.

Todo el mundo quiere su propia satisfacción

Todo el mundo busca su propia satisfacción.

Nadie busca un producto o persona por el hecho de existir. Lo que todo el mundo busca es una emoción egoísta gracias los demás.

No me refiero a seducir a Fulanito o Fulanita, aunque también aplica, no le vendas la moto, cúrratelo, hazle sentir algo en lugar de soltar la chapa…

Me refiero a que todo el mundo quiere sentirse bien, sentir una emoción positiva y trata de encontrarlo en el exterior.

Negocio, Marketing, Comunicación…

En general, no debemos hacer estrategias de presión para que nos compren o contraten. Debemos entender su búsqueda emocional a cubrir y luego tratar de proporcionarle esa emoción con nuestra oferta.

Las preguntas que debemos hacernos son:

¿Cómo podemos ser más relevantes?

¿Cómo podemos significar algo?

Entendiendo su búsqueda emocional, comprendiendo su contexto y hacérselo sentir. Que sueñe.

Conectarás más si seduces que si presionas.

¿Cuál es tu posicionamiento de marca?

¿Cuál es tu posicionamiento de marca? 

Quieras o no, lo tienes.

Cuando uno tiene una marca, por mucho o poco que la hayas trabajado, tienes que pensar en tu posicionamiento: ¿Dónde te coloca la gente en su mente cuando piensan en ti?

Una cosa es lo q tu creas de ti y otra es lo q transmites. Hay q jugar con todos los elementos q ayuden a crear la idea:

-El nombre

-El logo (si aplica)

-Tu imagen, colores o incluso cómo vistes

-Los mensajes q das, qué dices

-Cómo transmites tus ideas, el tono, la frecuencia…

Todo esto ayuda a que los demás tengamos una idea de ti. Y eso, además, no depende sólo de lo que tu haces, también de qué forma tenga de ver el mundo la otra persona. Prejuicios, nivel de comprensión…

Ahora bien, debes trabajar la parte que tú puedes controlar.

El éxito estará en que seamos capaces, por un lado de estar presentes en la mente de la otra persona y de diferenciarnos significativamente del resto.

El éxito se crea con una ilusión

¿CÓMO TENER ÉXITO? Aparentándolo. 
Esto es algo que es evidente que pasa; aunque no siempre somos conscientes de ello. Además, en muchas ocasiones, desde marcas y compañías, es una estrategia muy pensada y planificada.

Un clásico. 

Se trata de una falacia o sesgo cognitivo y lo habrás visto en cientos de artistas y más en la música urbana. 

Con esta técnica uno puede llegar a concluir que lo que ofrece un artista o un negocio es bueno porque la persona o empresa que hay detrás tiene éxito económico.

Podemos pensar que un rapero es bueno si siempre que lo vemos lleva ropa de marcas de lujo, va a eventos super guapos o rodeado de gente demasiado buenorra.

«Será que lo ha atraído con su trabajo, con su obra…» uno puede pensar…

Lo mismo sucede con otros ámbitos: 

«Si el dueño de Tesla es millonario, será q lo q vende o lo que dice es bueno…».

Igual con la percepción de éxito de criptobros o ciertos streamers.

Ojocuidao, porque lo que dicen a veces es una buena barbaridad; pero como «parecen exitosos…»

En el fondo el razonamiento que activa es: 

“Quizás su arte, producto o servicio que ofrece no es perfecto, pero si le genera millones de € o tiene éxito, algún mérito tendrá; me lo voy a creer.”

Y así se gana el éxito, aparentando que lo tienes hasta que lo tienes.

¿Eres alguien caro o barato?

¿Te consideras una persona cara o barata? 

Productos, servicios, cosas, personas…

Algo es caro o barato en función del valor que aporta al otro. Yo puedo comprarme unos pantalones denim en el Primark, una tienda Levi’s o en El Corte Inglés. Como producto podrán ser muy parecidos, casi iguales. (Es más, es muy probable que los haya hecho el mismo fabricante en Asia). 

Entonces, ¿por qué pagar más? 

Me iré al Primark si lo que busco es algo que me dé un poco igual: 

“Son solo pantalones y todos son iguales. Pues aquí los encuentro más baratos.”

Me iré a El Corte inglés si quiero asegurarme algo de supuesta calidad: 

“aquí tengo marcas buenas y además tengo la tranquilidad de tener varias opciones”.

Me iré a la tienda Levi’s si creo en esa marca: 

“Estos son los mejores pantalones, me gustará más o menos su precio; pero lo pago con gusto…”.

¿Vendes un producto, servicio o incluso a ti mismo/a? 

¿Y qué valor aportas? ¿Por qué alguien va a querer invertir mucho en ti?

Y si sí das ese valor… 

¿Ya transmites bien ese mensaje?

¿Crees que queda claro el valor que ofreces?

¿Cómo consigues que se transmita esa idea?

El efecto señuelo

Tengo dos productos, ¿cómo hago que me compren el que más me interesa a mí? Ofreciendo un tercero que no le interese a nadie.

Marketing en estado puro. 

EFECTO SEÑUELO:

Esta estrategia es de mis favoritas. 

En muchas ocasiones me preguntan qué precio debo poner a mi producto y, bien, dependerá también de compensar tus gastos, etc.; pero EL PRECIO ES UN ELEMENTO DE COMUNICACIÓN MÁS, así que se puede jugar con eso.

Me explico:

¿Cómo funciona el Efecto Señuelo? Ejemplo iFhone:

iFhone A. Precio: 556,99€ Capacidad: 500Gb

iFhone B. Precio: 356,99€ Capacidad: 128Gb

Esto generará dudas:

– Algunos pueden preferir A por su mayor capacidad

– Otros B por su menor precio…

Sigamos,

¿Y si añadimos un tercer producto? 

iFhone A. Precio: 556,99€ Capacidad: 500Gb

iFhone B. Precio: 356,99€ Capacidad: 128Gb

iFhone Z, Precio: 756,99€ Capacidad: 300Gb

Lo más probable es que se evite Z, ya que uno puede comprarse un iFhone más barato con más Gb.

A será escogido más q antes ya q Z modifica la percepción en la comparación A y B. 

Los consumidores preferirán A más ahora que antes, pq A es mejor que Z en todo. Mientras q B es sólo algo mejor que Z.

Z es un señuelo para mejorar la preferencia A.

Más información: https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_señuelo

¿Trabajar para todo el sector o para ti y tu marca sólo?

¿Trabajas para tu sector o para tu marca?

Ese dilema lo tuve al trabajar para un grupo de productos cárnicos que tenían varias marcas de perritos calientes. 

¿Cuál era el problema?

Tenían diferentes marcas que se canibalizaban entre ellas. Cada vez que hacían publicidad para una marca, subían las ventas de todo el sector. Daban ventas a todos e incluso se robaban clientes a sí mismos teniendo diferentes marcas en propiedad. Unas eran más rentables que otras y la canibalización restaba eficiencia de portfolio y beneficio neto. Biiiig problem.

Cómo se resolvió:

Tocó hacer un profundo análisis de mucha info de mercado y estudios internos para diferenciar entre marca que da valor y marca que da volumen entre todas las que tenían. De las que dan valor, se definió LA MARCA más icónica, aquella que iba a representar “los valores de los Hotdogs”. La líder.

Hay productos que son más de batalla, aquellos que se consumen porque son baratos y no se valora tanto la calidad o el sabor. Puede ser un producto que usas como ingrediente y no tanto como plato principal. La marca es menos importante.

Si haces que suba el consumo de una categoría en general, suele beneficiar a marcas de menor valor y lo que hace es hacer el pastel (el mercado) más grande para todos. No es mala estrategia, pero pierdes el control. Por otro lado, si aumento sólo mi proporción del pastel (penetración de mercado) de mi marca icónica podré ser líder de la categoría y tener más beneficios (más pa’mí, menos pa’los demás). 

En este caso se definió la marca líder para unas ocasiones especiales y se hizo una gran campaña al respecto. Esa marca se apropiaba de una ocasión única, con mucho valor para el consumidor. En general, si quiere comprar algo especial irá a tu marca (aumentarás penetración de mercado). Si, en cambio, quiere subirse al carro y no valora tanto la marca, comprará otra, pero comprará. Crecerá la categoría en su conjunto.

¿Cuáles son los elementos que debe tener una marca?

¿Cuáles son los elementos que debe tener una marca?

Lo tradicional de cualquier manual es;
-El nombre
-Los colores 
-Identidad y personalidad
-Promesa básica
-Valores, misión, visión…

Bla. Bla. Bla.

Todo eso es palabrería, lo único que debes pensar es en una emoción. En algunos casos lo llaman needstate, otros, beneficio funcional, emocional. Olvídate de todo, sólo piensa en una emoción que quieres provocar.

Una marca debe crear una algo en los demás, debe crear ese sentimiento de orgullo que haga que se tatúen tu logo en su piel. El resto, son compromisos corporativos y palabrería de marketing para contentar diferentes departamentos y accionistas.

Piensa solo en una cosa:
¿Qué quiero que haga sentir mi marca?

La vida es cómo nos enfrentamos a los problemas

La vida son problemas. Bueno, no, la vida es cómo nos enfrentamos a los problemas.

Casi todas las veces que me ha venido un cliente con una necesidad, siempre había algún tipo de limitación para realizar el trabajo. A veces se trata de los tiempos, otros de acotar el asunto, otras de quedar bien delante de un jefe o cliente, y en muchas ocasiones el presupuesto.

(Ojo, que el dinero sea lo más obvio no quiere decir que sea siempre la limitación como tal, es más fácil echarle la culpa al presupuesto que a otras cosas más profundas…).

Lo que quiero decir es que es lo que hay. Llevo muchos años enfrentándome a problemas y limitaciones, pues no pasa nada. Siempre hay una forma de encontrar una solución.

En general hay dos tipos de limitaciones, internas o externas.

Las internas son aquellas que afectan a la manera en que vemos el problema y en general, cuanto más nos encorsetamos en ese problema más difícil solución tiene. Debemos cambiar la perspectiva, partir el asunto en varios problemitas y abordarlos desde ahí.

Por otro lado, tenemos las limitaciones externas. Ahí es donde más me gusta jugar porque afecta a otras personas, departamentos e intereses personales. Estamos hablando en general de expectativas, de mínimos resultados esperables y de dar tranquilidad y confianza. Es relativamente fácil de abordar, siempre tienes que incorporar el punto de vista de esa persona o departamento y ”negociar” un final feliz para todas las partes.

Es a partir de ese momento en que ya puedes enfocar un proyecto con la metodología que más se ajuste a esas limitaciones.

Siempre hay problemas, el asunto es cómo lo abordas y qué solución es la más justa para todos.

¿Qué precio poner a mi producto?

Muchas veces me preguntan: “¿Qué precio le pongo a mi producto?”

Mi respuesta suele ser la misma: “¿Qué estrategia de precio quieres jugar?”

El precio posiciona. 

Es uno de los elementos más importantes en comunicación. En general, si es caro, se suele pensar que es bueno, si es barato, de baja calidad.

Podemos decir que hay dos estrategias de precio posibles:

Precio alto:

-Mayor calidad percibida

-Exclusividad

-Menos competidores

-Menos cantidad de clientes, pero de más valor

Precio bajo:

-Menor calidad percibida

-Mayor accesibilidad y facilidad de uso

-Más competidores

-Mayor número de clientes, pero que gastan poco

¿Quieres competir con otros que lo hacen igual o mejor o vas a competir en ofrecer algo único y diferencial?